Recuerdos del Pánico en la discoteca

 Quizás esta sea una de las notas en las que más recuerdos he mencionado pero les juro que cuando pienso en P!ATD, sólo puedo pensar en la secundaria, mi mejor amiga y emos.  

Mis años en la secundaria los recuerdo con nostalgia, siempre que vuelvo pensar en esa época, me vienen a la mente bandas como: Fall Out Boy, Paramore, Thirty seconds to mars, My Chemical Romance (obviamente), pero había una en especial que hacía que mi corazoncito se emocionara  y mi piel se enchinara cada vez que escuchaba su nombre, Panic! At The Disco, la banda originaría de Las Vegas, conformada por Brendon Urie, Ryan Ross, Spencer Smith y Jhon Walker, era mi debilidad más grande.  

Recuerdo las tardes al llegar de la secundaria, cuando prender la televisión y sintonizar MTV, era una de mis cosas favoritas; cuando empezaban los 10+ pedidos, me emocionaba ver en el top 5 el video de “I Write Sins not tragedies”, subirle todo el volumen y actuar como lo hacía Brendon, imaginando que cantaba la canción en una boda, eran lo que le daba sazón a mi pubertad. 




Mi mejor amiga y yo teníamos una banda favorita, cuando ella y todo mundo adoraba a My Chemical Romance, yo adoraba con ciega fe a Panic!, para mi eran la banda perfecta, según yo, no existía ninguna banda que se le pareciera, los elementos circenses, la voz de Brendon, sus vestuarios, los maquillajes, hacían que la banda fuera completamente esa banda perfecta que quizás había estado buscando pero no había encontrado. Su primer disco “A fever You Can´t Sweat Out”, me parecía una verdadera obra de arte (hasta la fecha, pienso que es uno de los mejores discos que he escuchado en toda mi vida), me acuerdo haber comprado mi versión pirata, y haberlo puesto unas cinco veces seguidas en el día, hasta que se me rayó y le pedí a mis padres que por favor me compraran el original, así fue como mis papás firmaron su sentencia porque ponía el disco todos los días a todo volumen y cantaba “Camisado”, mientras pasaba el trapo por el suelo.  

 
La primera vez que vinieron a México, tuvieron su presentación en el extinto Salón 21, yo estaba muy emocionada porque según yo, tendría la oportunidad de verlos en vivo; ilusa yo al pensar que mis papás me comprarían un boleto para verlos y más ilusa por pensar que me dejarían pasar, recuerdo que fue un 12 de diciembre, lo recuerdo porque mi mamá me dijo “no sabes el desmadre que habrá en la calles, recuerda que es día de la virgen y casi todo está cerrado”, como si el acto católico tuviese algo que ver con una banda de emos tocando. El día llegó, obviamente no fui, recuerdo haber llorado; en esa época no había facebook, sólo me quedaba esperar a que en alguna revista hicieran una buena reseña, detallada y con buenas fotos, para así poder imaginar lo increíble que había sido el concierto.  

Hablando de revistas, ¿ se acuerdan de “Grita”?, bueno yo era una fiel seguidora de la revista de moda entre los emos y Panic fue parte de las portadas un par de ocasiones, recuerdo ser tan fan que compraba dos revistas, una para poder recortarla y adornar mis cuadernos o pegar los poster y la otra, simplemente para poder leerla todas las veces que quisiera, sí, la neta si era súper fan, recuerdo tener un poster enorme de ellos pegado en mi cuarto, el cual veía todas las noches y me decía, “algún día los veré”.



Una vez mi mejor amiga y yo fuimos a una plaza y vimos un par de playeras de MCR y P!ATD, obviamente queríamos comprarlas, pero no teníamos dinero, recuerdo que siempre que íbamos a la plaza, pasábamos a ver si aún tenían las playeras y siempre decíamos “vamos a regresar por ellas”; yo trabajaba con una tía y recuerdo que comencé a ahorrar todo mi sueldo para poder comprarla, hasta que junté lo necesario; era una playera enorme, podía usarla como blusón, pero yo era feliz con mi playera “Monster” que decía P!ATD y tenía una calavera con rosas, la usaba casi diario y yo sentía que me veía increiblísima.  

Era tan fan de la banda que cuando supe que harían una canción para una película, no dude en decirle a mi mejor amiga que me prometería que iríamos a verla, y sí, sí fuimos para que sólo esperar el momento de los créditos de la película y que saliera la canción adornando los miles de nombres de actores, extras y productores; y sí amixs, si grité cuando escuche la canción.  

Visualmente P!ATD, siempre me pareció una banda que tenía mucho que aportar, sus primeros conciertos estaban llenos de actos circenses, llevaban a un maestro de ceremonias, bailarines, se maquillaban, sus vestuarios muy de la época de los cincuenta y sus videos no se quedaban atrás. Si ustedes me preguntan, cuál ha sido el video que más me ha impactado cuando lo vi por primera vez, podría decir que fue “Lying is the most fun a girl can have without taking her clothes off”. Wey, el video era un mundo en donde todos usaban peceras en la cabeza, y no sólo eso, ¡Tenían peces adentro!, ¿cómo chingados le explicas eso a una morrita de 12 años?, yo estaba fascinada, a quién se le había ocurrido semejante locura. 
Además su segundo disco estaba visualmente lleno de referencias de los años sesenta, la influencia de The Beatles, se veía en cada canción y elemento ocupado dentro del disco. 

 

Recuerdo que cuando anunciaron la salida de Ryan y Jhon, pensé, “Es el fin, nunca podré verlos”, pero no fue así; fui creciendo, empecé a escuchar cosas nuevas, nuevas bandas llegaron a mi vida, dejé de comprar revistas “emo”, entré al mundo del “indie” y Panic se quedó empolvado, como una banda que escuchaba ocasionalmente, sólo por nostalgia, hasta que un día escuchando Reactor 105, anunciaron un festival llamado “Indio Alter Rock Fest”, un festival que tenía como acto principal a Fall out Boy y a P!ATD, mi yo puberta salió a saludar y se aferró a la idea de que tenía que ir, además de que mi mejor amiga y yo, habíamos hecho la promesa de que cuando regresarán, iríamos a verlos, así que me aferré, sabía que tenía que hacer algo para ir. Regalaron boletos en la misma estación de radio, recuerdo haber estado en mi trabajo, marcar por teléfono y si no mal recuerdo Ariadna Montañez me hizo cantar en vivo, para tener los boletos; Yet de 15 salío de su cueva y se dijo a si misma, “Acuerdate como cantabas las canciones, mientras hacías quehacer”, así que, con toda la pena del mundo, con gente en el mostrador, comencé a cantar, para que al final me dijeran, “No cuelgues, te vamos a tomar tus datos”. Wey, te puedo asegurar que se me eriza la piel, cada que recuerdo ese momento, estaba a punto de cumplir uno de mis más grandes sueños. Después de ese concierto, regresaron para presentarse en el Pepsi Center pero recuerdo haber dicho “Ya no me gustan tanto, no me sé las canciones nuevas”. Gran error, ahora me arrepiento de haber tomado una decisión tan estúpida.  



El tiempo siguió pasando, seguí creciendo, por un tiempo los olvidé, supe que Brendon se casó y en ese momento fue que me di cuenta que todo estaba pasando demasiado rápido, volví a meterme en el radar de los Panic, descubrí un par de canciones actuales que me gustaron y empecé a escucharlos un poco más, vinieron a un Corona Capital pero esta vez, el dinero fue el impedimento perfecto para no verlos, y si soy sincera, recuerdo haber dicho, “Volverán y solitos”. (Ilusa) 

Ahora que me doy cuenta, creo que ellos jamás se fueron de mi vida y siempre estuvieron presentes; me convertí en fan de Taylor Swift, sí ya sé, se preguntarán, cómo es que de emo paso a ser Swiftie, bueno esa es una historia que quizás cuente en otra ocasión; el punto es que Brendon colaboró con ella y fui feliz, después fue parte de la secuela de una de mis películas favoritas de Disney, Frozen, haciendo la mejor canción en la historia de las películas de princesas, si me lo preguntan.  

A pesar de que todos dicen que P!ATD, ya no era más que Brendon haciendo música, acompañado de increíbles músicos y que debió haber dejado el proyecto desde hace años, me duele saber que esto es definitivo, no había dimensionado la importancia de la banda de mi pubertad, no había dimensionado las veces en las que dije “volverán” y que sé que no lo harán jamás.  
 
Siempre voy a agradecer el hecho de saber que tuve una banda que me acompaño en varias etapas de mi vida, que me enseño la paciencia para poder comprarme algo, que me metió la espinita de hacerme mi primer tatuaje, que gracias a los nombres de sus canciones tan largas y la rapidez con las que Brendon las cantaba, aprendí a pronunciar mejor el inglés, pero sobre todo agradezco el hecho de saber que hubo una banda que supo llenar mi pubertad de felicidad con música increíble, sólo me queda decir Brendon Urie, siempre serás mi crush más grande en la vida.  

Larga vida al Pánico en la discoteca.